“El verbo leer no soporta el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: el verbo «amar»…, el verbo «soñar»…” D. Pennac, Como una novela.

No todo el mundo conoce el placer de leer. Los que lo compartimos, soñamos con transmitirlo a nuestros hijos y buscamos la manera de hacerlo sin obligarles…y conseguir así justo lo contrario.

Yo no creo que el placer de leer se pueda enseñar. Estoy convencida que no existe una estrategia que podamos aplicar como una receta.
Sí podemos crear las condiciones para que ese placer florezca..o no muera si ya existe.

Para mí leer es como irme de excursión: puedo viajar hacia cualquier lugar, conocer a nuevas personas. Los personajes que encuentro en los libros a menudo se han convertido en maestros, ayudándome a contestar a algunas de mis preguntas.

Siempre que entro en una librería acabo comprando un libro. Siempre que compro un libro, lo acabo leyendo.
Casi todos mis mejores amigos, antes o después me han aconsejado algún libro que se ha convertido en algo especial para mí. Incluso hay personas en mi vida que son constante referencia a la hora de elegir libros para leer.

La lectura es una experiencia tan enriquecedora como compartirla con las personas que quieres: por este motivo me encantaría que mi hijo, que es muy malo a la hora de comer, se convirtiera en un devorador de libros.

Hace algunos años he descubierto en Madrid un lugar maravilloso y fue justo en los meses después del nacimiento de Alessandro.
El lugar que te puede ayudar en la difícil tarea de introducir la lectura en tu familia.
Biblioketa, la librería de la ratoncita Keta (‘que va al teatro, da clases de música, aprende idiomas y ama la lectura por encima de todo‘):
una librería internacional situada en el centro de Madrid (c/ Justiniano 4) especializada en libro infantil y juvenil.
Un nuevo concepto de librería:
puedes encontrar libros y música en español, francés e inglés. Además ayudan al acercamiento a la lectura con sus actividades: cuentacuentos, talleres de música o teatro en distintas lenguas.
Las actividades se desarrollan en ‘la cueva’: un espacio reservado para los menores de 3 años. Los libros de esta zona son de tela, de cartón o de plástico.

Nada más entrar te das cuenta que estás en un lugar diferente. Las chicas de la tienda son un encanto y te aconsejan de maravilla.
En esa primera ocasión yo necesitaba también unas invitaciones y conseguí el contacto de una chica que crea todo tipo de invitación, cuadros, murales…todo con acuarela.

Aquí puedes ver más comentarios sobre la Biblioketa.

Etiquetas: , , , , ,

Coméntalo »
· · · ◊ ◊ ◊ · · ·

Hace unos días, volviendo de una cena con un querido amigo (en la que acabamos hablando de como a veces nos dejamos llevar hacia vidas que no se parecen mucho a las que soñábamos para nosotros y de la necesidad de retomar nustro rumbo) encontré encima de la mesa del comedor este dibujo: un regalo que me había dejado mi hijo de 4 años antes de acostarse, como bienvenida.

Unos días antes, su profesora nos hizo llegar una nota en la que nos comunicaba: “Alessandro escribe su nombre en mayúsculas”.
Viendo el dibujo, pensé que era cierto y me dispuse a interpretar la parte de abajo. Pensé: seguro que quería dibujarme una flor. Yo siempre le pido que me dibuje flores: él sabe que me encantan flores y plantas.

Guardé la libreta.

Cuando hablé con él y quise agradecerle el regalo, le comenté que me había hecho muy feliz y que cuando quisiera podía acabar mi flor para que me la llevara a la oficina.

Él me miró y realmente no sabía de qué le estaba hablando.
Le enseñé la libreta.
Y él me dijo: “Mamá, el dibujo está acabado. Es un perla pequeña. A las chicas os gustan las perlas pequeñas, verdad?”

Aquí tengo mi dibujo para mirarlo cada vez que, como todas las personas mayores, deje de ver la serpiente boa que digiere a un lefante y solo vea un sombrero.
Y también porque no siempre consigo transmitir con mi trabajo esa idea de viajar que llevo dentro, pero no por eso debo dejar de intentarlo. Pero esto ya lo contaré otro día.

“Las personas mayores me aconsejaron dejar de lado los dibujos de serpientes boas abiertas o cerradas, e interesarme en cambio en geografía, historia, matemática y gramática. Es así como abandoné, a la edad de seis años, una magnífica carrera de pintor. Había sido desalentado por el fracaso de mi dibujo número 1 y de mi dibujo número 2. Las personas mayores no entienden nunca nada por sí mismas, y es cansador, para los niños, darles una y otra vez explicaciones.” (El Principito)

Etiquetas: , , ,

1 Comentario »
· · · ◊ ◊ ◊ · · ·