Faltan pocas semanas para el estreno español de Alicia en el País de las Maravillas de Tim Burton, una película que vuelve a traer a la actualidad el tema de los viajes al mundo de la fantasía.

Ese mundo existe respondiendo a la profunda necesidad de cada persona, de no contentarse totalmente con su vida : todos queremos imaginar otras posibilidades de ser o elegirnos a nosotros mismos, en otras circunstancias.
Cualquier niño en sus juegos crea mundos propios, donde sus juguetes cobran vida, donde todo es posible con tan solo desearlo y donde el tiempo transcurre con un ritmo distinto.

Los cuentos, las aventuras, los mitos y las leyendas, sean de la literatura o del cine, no dejan de ser formas de hacer asequibles a los niños las grandes preguntas y paradojas de la vida. Aunque muchas veces no están destinada a los niños, como es el caso de Alicia, un cuento lleno de símbolos y metáforas

Para ayudarnos a llegar al mundo de la fantasía está la fuerza mágica de la lectura, que nos seduce y nos atrapa con el poder de las palabras.
Con las palabras no solo comunicamos: las palabras son capaces de desatar nuestra imaginación, evocar emociones, hasta han provocado revoluciones.
Las palabras expresan ideas, juegan con la ironía y declaran promesas de amor, de allí su poder.

Prepararse para viajar a la fantasía supone un esfuerzo mayor o menor según la imaginación de cada cual a la hora de leer un cuento:
Fantasía suele ser un mundo pintoresco e incoherentee, incluso inquietante, donde se niega la realidad y donde todo es posible. Es eso lo que proporciona seguridad y esperanza.
El país de Fantasia siempre mantiene la promesa de un final feliz!

Viajar a la fantasía para los niños (y para todos) puede ser una forma de descubrir las respuestas a sus preguntas y preocupaciones y un incentivo para afrontar y dominar los obstáculos, como hace el héroe del cuento.

Además de ayudar a conocerse a sí mismo.

-¿Quién eres tú?
-Ya no lo sé, señor, he cambiado tantas veces que ya no lo sé. (Alicia)

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