Lunes 5 septiembre 2011

por Laura

Creo que hoy es un buen día para retomar mis publicaciones: llevo un tiempo sumergida en un nuevo proyecto que me absorbe por completo y he descuidado mucho mi pequeño Asteroide. Espero que, mientras, no se haya llenado de baobabs.

Y un día me aconsejó esforzarme en lograr un buen dibujo, para meter bien esto en la cabeza de los niños de mi tierra. “Si algún día viajan, me decía, esto les puede servir. A veces no hay problema en dejar el trabajo para después. Pero en caso de tratarse de baobabs, es siempre catastrófico. Conocí un planeta habitado por un perezoso. Había ignorado tres arbustos…” (El Principito, Antoine de Saint-Exupéry)

Es un buen día, porque hoy es el 65 Aniversario del nacimiento de Freddie Mercury y no puedo dejar pasar por alto esta fecha. Dentro de poco, el 24 de noviembre, recordaremos que ya han pasado 20 años desde que Freddie nos dejó, no sin polémicas, como no podía ser de otra forma.

Desconozco como se recibiría la noticia en España, lo que sí recuerdo muy bien es como viví yo ese momento. Por absurdo que pueda parecer hoy en día, en los años 90 en Italia el SIDA seguía siendo un tema difícil de tratar en los medios y cuando escuché la noticia me sorprendió mucho el enfoque que le dieron en el telediario.

También me sorprendió mi reacción y lo mucho que me afectó: nunca me he considerado una groupie de ningún cantante o grupo ni jamás me he quedado pendiente de los asuntos personales de los miembros de Queen, no obstante mi gran interés por su música. Aun así algo se rompió ese día en mi interior. Una sensación muy curiosa.

Hace unos años, me invitaron a asistir al espectaculo We Will Rock You, en el Teatro Calderón. Fué un tema de trabajo y realmente no tenía elección…la verdad es que me apetecía mucho. Formando parte de la organización de aquel evento, dejamos las mejores butacas a disposición de nuestros invitados y nos quedamos con la primera fila…que nos regaló una importante tortícolis.

La que parecía la peor ubicación, resultó ser mi suerte. No obstante la decepción debida a las lamentables traducciones al castellano de las letras de todas las canciones del musical (hasta me costó reconocer algunas), lo de estar en primera fila supuso estar a unos pocos centímetros de los músicos…pues mi mirada acabó centrándose más en ellos que en el espectáculo.
Al poco tiempo tuve la ocasión de volver a verlo, con las canciones en versión original…y lo disfruté mucho más.

Bueno, en los dos casos no he podido no emocionarme en dos momentos: el primero, cuando los protagonistas están recordando grandes artistas muertos jóvenes (y allí escuché muchos nombres que han marcado mi cultura musical) y, el segundo, en el final, cuando no pudimos evitar soltar unas lagrimillas. En fin, bastante patético, lo sé, pero estoy convencida que esa emoción que no pude controlar, no venía ni de la historia del musical, ni de las interpretaciones (a las cuales no quiero quitar méritos), sino de lo que ha supuesto la música de Queen en mi vida y de lo que ha significado para todos darnos de cara con una enfermedad durísima que no asimilamos hasta que rostros famosos empezaron a hablar de ello (…o a desaparecer por ello).

“Siguiendo la enorme conjetura de la prensa de las últimas dos semanas, es mi deseo confirmar que padezco sida. Sentí que era correcto mantener esta información en privado hasta el día de la fecha para proteger la privacidad de los que me rodean. Sin embargo, ha llegado la hora de que mis amigos y seguidores conozcan la verdad y espero que todos se unan a mí y a mis médicos para combatir esta terrible enfermedad.” (Freddie Mercury, 22 de Noviembre de 1991)

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2 Comentarios »
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2 Respuestas to “De los recuerdos (buenos y malos)”

  1. Laura dice:

    Gracias Mac! sabes que me encantan las plantas: lo de los baobabs intento controlarlo ;-)

  2. miguel angel dice:

    Yo también lo recuerdo como un día triste. Lo vital era que esa voz ya no nos podría ofrecer más maravillosas emociones, lo de menos era concentrarse en el cómo y porqué murió, esa no era la noticia. Sólo con el paso del tiempo y el hacerme mayor he llegado a apreciar la grandeza de unas creaciones musicales que siguen tan vivas como en aquel entonces. Gracias a Freddy. Espero que no hayas encontrado muchos baobabs!!!

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